El vaso, liso y transparente, reluciente y brillante, estaba lleno de aire.
Aire, nada más.
Aire que no respira.
Aire que no huele.
Aire que no vuela.
Aire que no se ve.
Aire que no sirve para nada. Ni siquiera para llenar el vaso.
Y es por eso que alguien pintó el vaso minuciosamente, con los colores más bonitos jamás imaginados, y los olores más dulces y frescos posibles, que sirvieron para no recordar que solo había aire.
Urra!!! estrenamos año con la colaboración inconmensurable de La cosa de nivel. Magnifico texto!! un abrazo y que siga adquiriendo vida este engendro que hemos creado!!
ResponderEliminarChapeu de Nivel.
ResponderEliminar"El vaso, liso y transparente, reluciente y brillante."
ResponderEliminarYo no me fiaria demasiado...