Antídoto de un veneno de antaño, que me sirvió para curarme entre tus caricias, miradas y juegos, antídoto de juguete que me proporcionó certeza, calma placebo, tacones de pegatina que de tanto usar se acabaron despegando.
Veneno de otro antídoto que no se si nunca hallaré, que sigue contaminando mi cuerpo que no es capaz de desecharlo, procesarlo de algún modo. Veneno que desfigura mi personalidad, que me hace perder, perseguirme sin alcanzarme ni encontrarme, entre largas fiebres y delirios, nauseas de mi y, aunque no me sirva para nada, sigue surcando mis venas, doliendo, recordándome el día que me infectó, alimentando una rabia sin sentido dentro de mi que no disminuye, rabia hacia otro que no eres tu, alguien que no tiene nada que ver conmigo, que no se si es una persona o solamente un holograma, una ilusión creada para enfocar mis odios, desviar el miedo que me tengo. A ti solo te temo, te amo y te temo aún, ambas dos desde una locura que se me presenta sin solución mientras pasan días y meses. Me encantaría volver a ser puro y cristalino, inocente, entender que te puedo querer o olvidar y no intentar hacer las dos a la vez y no conseguir hacer ninguna bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario