Era una tarde de verano.María tenía 6 años. Jugaba en la puerta del garaje de casa, con dos muñecas. Lila y Lali.
Estaba absorta, totalmente entregada al juego con sus dos amigas de plástico.
A unos metros, desde la barandilla del porche, él la observaba mientras se bebía una cerveza.
- María.
María levanta la cabeza y dirige sus ojos hacía esa voz, hacia el porche.
- Ven. - Le dice la voz. - Te daré un beso de amor como en las películas.
María, estremecida por la situación, aunque no muy consciente, agarra a Lali y se va corriendo.
Mientras huye, se da cuenta que Lila se ha quedado allí, en el suelo, delante del garaje.
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